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Virus o bacterias, ¿cómo saberlo?

Virus o bacterias, ¿cómo saberlo?

Especialmente en las temporadas de otoño e invierno, las enfermedades más comunes son las infecciones del tracto respiratorio superior. Para poder definir el agente causal de estas infecciones se puede hacer el diagnóstico correcto, realizar los tratamientos necesarios y evitar tratamientos innecesarios. Quiero hablar sobre esto, por qué es importante la separación de virus y bacterias.

Los virus son criaturas muy pequeñas que solo se pueden ver con un microscopio electrónico. Generalmente se propagan de persona a persona. En niños, el 80-90% de las infecciones de las vías respiratorias superiores son causadas por virus. Los virus no tienen un tratamiento específico (excepto el virus de la varicela y el virus de la influenza). El uso de antibióticos en una enfermedad relacionada con el virus es inútil, de hecho, puede hacer más daño que bien porque puede causar la reproducción de bacterias resistentes.

¿Cómo eliminar el virus del cuerpo? Se excreta por el sistema inmune del cuerpo.
¿Qué es la bacteria? Las bacterias son microorganismos que son muchas veces más grandes que los virus de diferentes tipos y son visibles con microscopía óptica. Las bacterias son los agentes de infección del tracto respiratorio superior con mucha menos frecuencia. Infecciones bacterianas comunes: estreptococo beta hemolítico (infección de la garganta), micoplasma que infecta el sistema respiratorio o bacterias secundarias a la infección viral.
Los antibióticos contra las bacterias funcionan (como la neumonía después de la infección por influenza), pero dado que la resistencia bacteriana es un concepto importante hoy en día, es importante seleccionar bien los antibióticos y usar la dosis correcta y recomendada. El uso de antibióticos bajo la supervisión de un médico es absolutamente esencial.

Sin embargo, dado que la mayoría de las infecciones de las vías respiratorias superiores dependen del virus, la mayoría se recuperará sin antibióticos.
Ahora se ha demostrado que la mayoría de las infecciones del oído se deben a virus, y si el niño no tiene fiebre alta y no parece estar muy enfermo, se recomienda observar durante al menos dos o tres días sin antibióticos.
Desafortunadamente, no siempre es fácil identificar el agente causante del virus y la bacteria. Sin embargo, con el cuidado y la paciencia de los médicos y los padres, a menudo es posible prevenir un diagnóstico erróneo y el uso innecesario de drogas. La conciencia de los padres sobre la separación de bacterias y virus también es muy importante.